The story of some works occupy in some cases years, in other generations, a single day in others and in the work of Millás “Life at times”, lasts for weeks. When an author chooses the temporary format for a new book, it is very possible that he did it after a careful analysis of what his story will be at a specific time or, maybe not. I will never know why Joyce decided to give life to his characters during a single day in his “Ulysses” as I will not know why Millás is inclined to describe the everyday, the illusory or magical, or the neurotic swings of his character over the course of one hundred and ninety four weeks.

In any case, in this work, Millás becomes an observer of everyday life skimming the Stakhanovism, meticulous, sometimes mocking and, at other times, neurotic obsessive. There is nothing that does not induce a reflection, a simple observation or a Dada dialogue of Gila.

Do not expect readers happy, bright, hopeful tones in this work of Millás. There are infinite gray tones, silent smiles and some kind of hopelessness. And it is that, the day to day of most humans moves in that range of colors and feelings

El relato de algunas obras ocupan en unos casos años, en otros generaciones, un sólo día en otras y en la obra de Millás “ La vida a ratos”, dura semanas. Cuando un autor escoge el formato temporal para un nuevo libro, es muy posible que lo haya hecho tras un análisis puntilloso de lo que será su relato en un tiempo concreto o, tal vez no. Nunca sabré porqué Joyce decidió dar vida a sus personajes durante un solo día en su “Ulises” como tampoco sabré porqué Millás se inclina por describir lo cotidiano, lo ilusorio o mágico, o los vaivenes neuróticos de su personaje en el transcurso de ciento noventa y cuatro semanas.

En cualquier caso, en esta obra, Millás se convierte en un observador de lo cotidiano rozando el estajanovismo, meticuloso, a veces burlón y, en otras ocasiones, neurótico obsesivo. No hay nada que no le induzca a una reflexión, a una simple observación o a un diálogo dadaísta propio de Gila.

No esperen los lectores tonos alegres, brillantes, esperanzadores en esta obra de Millás. Hay infinidad de tonos grises, de sonrisas mudas y algo de amable desesperanza. Y es que, el día a día de la mayoría de los humanos se mueve en esa gama de colores y sentimientos